Cómo usar el resultado
La escollera se compra y se transporta por toneladas, así que esa es la cifra que te pedirá la cantera. Para el muro colocado, quien te presupueste querrá además saber el acceso y si hay agua: cuéntalo en la solicitud de arriba, que ya lleva tu cálculo.
Qué cambia la cifra
- La densidad colocada. Bloques angulosos y bien encajados dejan menos hueco y suben el peso por metro cúbico.
- La sección del muro. Un muro de escollera es más ancho abajo: usa el espesor medio y suma la parte enterrada.
- El tamaño de los bloques. No cambia las toneladas, pero sí cuántas piezas y cuántas horas de máquina.
Un ejemplo
Un muro de escollera de veinte metros de largo y dos y medio de alto, con unos dos metros y medio de base y metro y medio de coronación, tiene un espesor medio de unos dos metros. Si además se entierra medio metro en la zanja, la altura que hay que meter es de tres metros. Veinte por tres por dos da unos ciento veinte metros cúbicos de muro; con la densidad colocada habitual, unas doscientas toneladas de bloque. Con esa cifra la cantera calcula los viajes de camión y quien coloca, las horas de máquina.
Los bloques no se escogen al azar: cuanto más alto el muro o más fuerte el agua, más pesado tiene que ser cada bloque, y eso lo decide quien hace la obra.
Si no llega la maquinaria
La escollera se coloca con retroexcavadora con pinza. Si el sitio no admite una máquina así, los gaviones son la alternativa habitual: cajas de malla que se rellenan con piedra más pequeña.