Qué solicitudes recogemos
- Mampostería ordinaria: piedra sin labrar, juntas irregulares.
- Mampostería concertada: caras ajustadas entre sí para un aparejo cerrado.
- Mampostería careada: la cara vista labrada, el resto sin trabajar.
- Rejuntado y limpieza de muros existentes.
Tres acabados, tres formas de trabajar
El nombre de cada tipo de mampostería dice cuánto se trabaja la piedra antes de ponerla:
- Ordinaria. La piedra se coloca casi como sale, se calza con ripios (piedras pequeñas) y las juntas se rellenan de mortero. Es la más rústica y la más rápida.
- Concertada. Cada piedra se golpea con la maceta para que su contorno ajuste con el de las vecinas. El resultado es un dibujo de polígonos con juntas finas. Es la que más tiempo lleva.
- Careada. Solo se desbasta la cara que queda a la vista para que sea más o menos plana. Por dentro el muro es ordinario.
También se habla de mampostería a hueso (sin mortero visible en las juntas, aunque lo haya dentro) y de mampostería en seco, que tiene página propia: muros de piedra seca.
Cómo se levanta un muro de mampostería
- Base. Una zapata de hormigón o una zanja con la primera hilada de piedras grandes, asentadas en terreno firme.
- Hiladas. Se sube por capas, con las dos caras a la vez y el interior relleno, cruzando siempre las juntas de la hilada de abajo.
- Perpiaños. Cada cierto tramo, una piedra larga atraviesa el muro de lado a lado y lo ata.
- Esquinas. Se resuelven con las piezas más grandes y regulares, a menudo labradas.
- Coronación. Una albardilla o una hilada de piedras planas que cierra el muro por arriba y aparta el agua.
Qué mueve el precio
El tipo de mampostería es lo primero: una concertada puede pedir el doble de horas que una ordinaria con la misma piedra. Después vienen el grosor del muro (más grosor, más metros cúbicos de piedra), la procedencia de la piedra, la cimentación y el acceso. El Generador de Precios de CYPE tiene partidas de referencia de fábricas de mampostería que muestran cómo se reparte el coste entre material y mano de obra.
Qué preparar para pedir presupuesto
- Largo, alto y, si lo sabes, grosor del muro.
- El acabado que quieres: una foto de referencia vale más que el nombre técnico.
- Si hay piedra en la finca y en qué estado está.
- Si el muro sujeta tierra o solo cierra.
Con el largo, la altura y el grosor, la calculadora de piedra para muros te da las toneladas aproximadas.